lunes, 30 de julio de 2012

Pero esta vez es distinto.

El tiempo pasa y no sé que hacer; ¿luchar, pasar, ganar o perder? 
Suelo desprenderme de todo con mucha facilidad, no darle importancia a lo que dejo atrás, lo tengo claro, pienso que si se queda atrás es porque no quiere seguir en mi camino y por lo tanto no merece la pena.

Pero esta vez es distinto, aunque no sé bien por qué. Es de esas veces en las que te pasas el día preguntándote cosas como ¿qué pasó? ¿qué hice? ¿qué hago ahora? ¿se acabó? ¿le importa algo? ..y miles de preguntas que nadie va a contestarme, porque no se puede, porque hay cosas que jamás entenderé y tengo que aceptarlo.

Nunca me había sentido tan confusa y si me sentía así sabía que en el fondo todo acabaría bien. Pero esta vez es distinto, ya lo he dicho. De todas las opciones que tengo la más sensata es sin duda la de pasar y dejarlo atrás, como las otras veces. Porque da igual, porque me prometo no sufrir y sufro, me prometo no llorar y lloro, me prometo no arrastrarme y me arrastro, y así no se puede vivir.

Y.. ¿por qué no decirlo? me merezco algo mejor. No quiero tener atados a mí sentimientos raros ni palabras que mi cabeza no entiende; 'resentimiento' por ejemplo. ¿Resentimiento? ¿qué es eso? 
Se dice 'resentimiento' al sentimiento contenido de disgusto o enfado avivado por el recuerdo de una ofensa o un daño recibido.

Si, eso mismo, y no quiero, porque se puede ser feliz con menos pero no con resentimiento.

jueves, 28 de junio de 2012

La única verdad.

Al final cada uno se queda con lo que quiere, con lo que más feliz le hace.
Nos desprendemos de todo aquello que nos hace daño, de las personas que no saben valorarnos, de los momentos a oscuras.


 

Quizás duela mirar aquello de lo que nos hemos desprendido pero en el fondo sabemos que lo mejor es dejarlo pasar. Y es así, nos hacemos daño nosotros mismos, con nuestros actos y nuestra esperanza, nos empeñamos en mantener algo que es casi imposible mantener.

Lo mejor es eso, agarrar fuerte lo que nos hace felices y no dejarlo escapar por lo que nos hace mal, por muy llamativo que sea. 


Aunque nunca es tarde.. tardé en entenderlo
De verdad, no vale la pena, al final, pero solo al final, es cuando nos damos cuenta.

lunes, 25 de junio de 2012

No miro hacia atrás.

Pero hoy no podré explicarte nada, hoy ni siquiera yo tengo muy claro el corazón. Porque, por un instante, mi corazón quería darse la vuelta y volver abrazar el pasado. Mi corazón de vez en cuando, cae enfermo: es la enfermedad de los recuerdos. Y solo  yo puedo curarme, es una terapia larga y difícil, se cura viviendo.

<< No te vuelvas, no te vuelvas…>> me repito.

Porque vivir es como escalar una montaña: no tienes que mirar hacia atrás, si no, puede darte vértigo. Tienes que seguir adelante, adelante, adelante.. Sin añorar lo que dejas atrás, porque, si se ha quedado atrás, significa que no quería acompañarte en tu viaje.


 

jueves, 21 de junio de 2012

Lo comprendí más tarde.

Sí, soy fuerte.. soy una roca… estas cosas las entiendo.
Yo, que me pongo en la piel de todos, en la mía no, la mía la dejo en el armario, entre el polvo. Pero a veces estaba cansada de ponerme en esas pieles usadas, que pertenecían a otros.
Ya está bien, estoy harta de ser comprensiva, déjame en paz.
- ¡No te vayas, te necesito!
Entonces le preguntaba a mi corazón si también la necesitaba a ella. Sí, y me quedaba.
A veces quería resistirme, intentaba domar a mi corazón, darle yo las órdenes: << ¡Tú cállate! ¡No la necesitas! ¡Déjame! >>
Y le clavaba los ojos encima, llenos de una rabia a punto de diluirse. Soltaba mi mano de su muñeca y seguía mi camino.
Cerraba el portal deprisa y subía las escaleras, sin mirar atrás, corriendo.
Porque es instintivo pensar que si te vas corriendo será más fácil no darte la vuelta. Porque te parece que cuanto más lejos estés, más pequeño y distante verás lo que dejas a tu espalda.
Pero las reglas de las perspectivas no son válidas en el amor.
Puedes alejarte mil kilómetros, meses, años, pero sólo con volverte un segundo, con bajar un poco las defensas y dejarte vencer por el recuerdo, allí estará, guapa como siempre, con sus ojos mirando los tuyos, con su boca..
Bastará ese instante para que el final comprendas que no te has alejado tanto, que no has recorrido mucho camino. Será suficiente para que te sientas frágil, para que vuelvas a sentir esa ansiedad.
Pero todo eso lo comprendí más tarde. En ese momento me basta con huir, subir la escalera deprisa y empezar a pensar en olvidarla. Pero luego me la encontraba en el corazón, en un gesto distraído del que ella tanto se reía.
En un ‘perdona’ y en muchas promesas, muchas.


miércoles, 20 de junio de 2012

Quizá del amor, ese amor en mayúsculas.

Me encierro en mi cuarto. 
Pongo mi Cd favorito en el equipo de música.
Pista 5 "Al límite de la locura"..
Me gustan esas canciones que hacen ruido, que te hacen sentir enamorada aunque no lo estés. 
Escucho esta y me convenzo de que estoy enamorada, sí, estoy enamorada, pero ¿de quién?
Quizá del amor, ese amor en mayúscula, ese amor que no lo encuentras ni pagando todo el oro del mundo.
Canto a grito pelado, y lo siento con más fuerza: sí, estoy enamorada.

sábado, 2 de junio de 2012

Dedicatoria.

Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar 
aquella que no se cansa de mirarte.

Hay momentos también 
en que dejamos 
las palabras de amor y los silencios 
para hablar de poesía.
Tú descansas la voz 
en el pasado,
y recuerdas el título de un libro,
la historia de unos versos.. 

domingo, 27 de mayo de 2012

De nada sirvió.

Entré en tu vida avisando de que lo hacía, lo notaste, era imposible no hacerlo.
Me acerqué como se acerca un desconocido, despacito, sin hacer ruido, intentando no asustarte, negando lo que era evidente; llamabas mi atención.
Pero estaba claro.. no había nada más que ver mi cara cuando hablábamos, cuando te escribía, cuando entre risas te decía ‘no hay nada raro en lo que estoy haciendo’ [ni yo me lo creía]..

Me imaginé contigo y ese fue el error. Pero de nada sirvió.
De nada sirvió que encontraras en mí un apoyo.
De nada sirvió hablar contigo hasta las tantas, hacerte reír, hacerte enfadar, confesarte mis miedos..
No sirvió, no, porque ya tenías una imagen de mí.. una imagen que no se correspondía con la realidad.. ‘eres como las demás’ [debiste pensar]..

De nada sirvió que le pusieses tantas ganas al principio si después te ibas a marchar. De nada sirvió que me hicieras creer en lo imposible.
Al final lo conseguiste, lo admito.. [no sabes lo difícil que es para mí admitir esto] ..en muy poco tiempo sentí por ti algo muy difícil de explicar, no puedo llamarlo amor porque no lo fue, no llegamos a tocarnos, no nos conocimos, no llegamos a cruzarnos [y eso que te busqué..]

No era nada para nadie, pero lo era todo para mi. Despertaba en mi esa curiosidad, ese sentimiento extraño entre ‘me gusta un poco’ y ‘me interesa lo que me está contando’.. [Puede parecer sencillo pero no lo es, no soy de las que se sienten atraídas con facilidad, te lo aseguro].. De nada sirvió nada. ¿Arrepentida? No puedo arrepentirme, ahora creo en lo que no creía:

- Pensaba que era imposible que alguien pudiese hacerme sentir algo en menos de un mes y TÚ lo has conseguido.
- Pensaba que era imposible echar de menos a alguien a quien nunca has tenido y TÚ lo has conseguido..
- Pensaba que era imposible que me importase alguien tanto y sí, me has importado.

De nada sirvió porque fue algo fugaz, pero.. de no haberlo vivido no podría escribirlo.